
XFS, LVM, Ceph y ZFS: el dato sobre Linux gestionado con criterio — del scratch local a lo distribuido.
El storage sobre Linux es un oficio por capas: XFS para la producción (el default sólido), LVM para la flexibilidad (snapshots, resize en caliente), ZFS donde hagan falta checksums y compresión, y Ceph cuando el dato debe escalar sobre varios nodos — block, file y object desde el mismo clúster. Cada elección tiene su sitio; el criterio es el proyecto.


¿XFS o ZFS? ¿LVM thin o thick? La matriz sobre los requisitos (integridad, snapshots, rendimiento) — no sobre la costumbre.
Snapshots LVM/ZFS para backups coherentes y rollbacks: potentes, y que hay que gobernar (el espacio se acaba).
Failure domains, red dedicada y llenado bajo control: lo distribuido que no improvisa.
Mount options, schedulers y alineamientos: los puntos porcentuales que sumados se notan.
El storage Linux da el control: LVM abstrae los volúmenes (resize online, snapshots, thin provisioning), XFS es el default robusto para las cargas grandes, Btrfs añade checksums y snapshots a coste cero (los snapshots pre-parche que salvan), ZFS (donde sea licenciable) lo une todo con la integridad end-to-end, mdadm hace el RAID por software; para la escala: Ceph distribuye bloque/archivo/objeto sobre nodos commodity con autorreparación — el storage que crece por servidores, sin SAN.
El filesystem y los volúmenes calibrados sobre la carga.
Ceph para quien crece más allá del array.
ZFS y snapshots: la primera línea de la restauración.