
Rocky, Alma y Debian: cuando el presupuesto cuenta — con la conciencia de a qué se renuncia, y un plan B listo.
Rocky Linux, AlmaLinux y Debian hacen correr medio internet: sólidos, gratuitos, compatibles (los rebuilds) con el mundo RHEL. En la empresa tienen su sitio — entornos de desarrollo, cargas internas, parques numerosos no críticos — siempre que la elección sea consciente: sin SLA de vendor, parches de la comunidad, y el compliance que construir por cuenta propia.


Qué puede estar sobre community y qué no: el mapa por criticidad, no por costumbre.
Patching, hardening y monitorización YoctoIT sobre los rebuilds: lo community con un SLA encima.
Quien estuvo recuerda 2020: la exit strategy (hacia Rocky/Alma o RHEL) escrita desde el día uno.
CIS y evidencias incluso sin vendor: las herramientas open, el método nuestro.
El open source en la empresa hay que gobernarlo: el inventario de las dependencias (SBOM: sabes qué corre), las licencias respetadas (GPL, Apache, MIT: obligaciones distintas), las versiones soportadas (la community EOL no parchea), la relación upstream (los bugs señalados, los parches contribuidos: la empresa que cuenta en las comunidades de las que depende); la elección de distro es estrategia: RHEL/SLES para el soporte, Ubuntu para el ritmo, Debian/Alpine para la sobriedad — y el plan B siempre listo.
Web farms y nodos internos: el ahorro que se suma.
Los entornos menores, libres y alineados.
El mix community/enterprise diseñado con números.