
El parque vSphere se muda a Azure tal cual: mismas herramientas, mismo formato de VM — la opción puente cuando el tiempo aprieta.
AVS es un entorno VMware completo (vSphere, vSAN, NSX) sobre bare metal Azure, gestionado por Microsoft: las VM migran con HCX sin conversiones, los operadores usan las herramientas que conocen. Es la respuesta rápida cuando el data center cierra o el contrato del hierro vence — y la base desde la que modernizar con calma.


AVS cuesta: tiene sentido por la velocidad y la salida del hierro, hay que compararlo con alternativas (nosotros lo hacemos con números).
Grupos de aplicaciones, dependencias y ensayos: HCX hace de la mudanza un proceso, no un salto.
Reserved instances de 3 años y nodos bien contados: la cuenta de AVS se doma en el diseño.
AVS como puente: el plan de modernización (VM nativas, AKS) arranca el día uno.
AVS entrega vSphere/vSAN/NSX sobre nodos bare-metal dedicados (AV36P/AV48/AV64) en clústeres de 3 a 16 nodos: la parte VMware queda idéntica (tu vCenter), HCX Enterprise migra en caliente con vMotion sobre WAN y bulk migration, y el ExpressRoute interno conecta AVS con el resto de Azure con latencias de campus. Las licencias Windows/SQL sobre AVS gozan de beneficios dedicados; el DR se hace con SRM o hacia Azure con Site Recovery.
La sala de máquinas cierra: el parque vuela a Azure en meses.
Hardware EOL o renovación VMware pesada: el puente inmediato.
El sitio secundario vSphere sin segundo data center.