
La red privada en la nube y el hilo dedicado con el data center: la base de toda arquitectura híbrida seria.
La VPC es tu data center virtual: subredes, tablas de rutas, security groups y NACL bajo tu control. Direct Connect añade el enlace físico dedicado — latencia estable y ancho de banda garantizado — mientras Transit Gateway conecta decenas de VPC y sedes como un router central.
El firewall stateful por instancia: microsegmentación sin appliances.
Los servicios AWS y SaaS alcanzados por red privada: el tráfico que nunca sale a internet.
El router del multi-VPC: entornos, cuentas y sedes conectados con políticas centrales.
Inspección gestionada y visibilidad del tráfico: la red cloud observable como la física.
La VPC se diseña por CIDR y subredes (públicas/privadas por AZ), route tables, NAT gateways y security groups stateful + NACL stateless. Hacia casa: Site-to-Site VPN o Direct Connect (hasta 100G, con MACsec); entre VPC y cuentas: Transit Gateway como hub, VPC peering para los casos simples, PrivateLink para exponer servicios sin pasar por internet. Los VPC endpoints mantienen S3 y DynamoDB en el backbone.
La nube como nueva sala: misma red lógica, mismas reglas, latencia bajo control.
Producción, pruebas y DR en VPC separadas: el blast radius contenido por diseño.
Bases de datos y API alcanzadas vía PrivateLink: superficie de internet reducida a cero.