
El cómputo de AWS: máquinas virtuales para cada workload, de los microservicios a las bases de datos in-memory — con los procesadores Graviton para la mejor relación precio/rendimiento.
EC2 es el ladrillo de la nube AWS: cientos de tipos de instancia (cómputo, memoria, almacenamiento, GPU) en decenas de tallas, encendidas en minutos y pagadas por consumo. Con Graviton (ARM custom de AWS) el rendimiento por euro sube notablemente en los workloads compatibles.
M para uso general, C para cómputo, R para memoria, I para almacenamiento NVMe, G/P para GPU: la elección incide en costes y rendimiento.
Los procesadores ARM de AWS (hoy Graviton4): mismos servicios, menos gasto — lo primero que evaluamos en un assessment.
On-demand para lo impredecible, Savings Plans para lo estable, Spot para lo recalculable: el mix es donde se ahorra de verdad.
El hipervisor hardware de AWS: overhead mínimo, seguridad en el silicio y aislamiento entre tenants.
Las instancias se eligen por familia (M general purpose, C cómputo, R memoria, I almacenamiento, G/P GPU) y generación: el sufijo importa — 'g' es Graviton (ARM), 'i' Intel, 'a' AMD. Debajo de todo está Nitro: hipervisor mínimo sobre hardware dedicado, que libera rendimiento casi bare-metal y aísla la seguridad. La compra es una estrategia: on-demand para lo impredecible, Savings Plans/Reserved para la base, Spot (hasta -90%) para lo interrumpible.
El primer paso de la migración: la VM como era, pero elástica y replicable en varias zonas.
Capacidad que se enciende para la campaña o el cierre de mes y se apaga después: se paga el uso, no el pico.
Entornos enteros creados y destruidos a demanda: las pruebas sin hierro dedicado.